Inicio Blog Página 4

Pero Recibiréis Poder – Devocional Misionero Semana 3

“Serán mis testigos tanto en Jerusalén como en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra” Hechos 1:8

Por lo general hay una tensión entre lo que se denomina misión global y misión local. Debemos integrar las diferentes esferas según lo expresa el texto de Hechos 1:8. Jerusalén, Judea, Samaria y hasta lo último de la tierra describe las esferas o áreas de servicio donde lo local y global están integrados. Nos habla de ser testigos en forma “simultanea” y no hacer la tarea en forma secuencial.

Ninguna área de servicio debe ser la más importante. Las mismas deben estar balanceadas o equilibradas dando dignidad, simultaneidad y atención a cada una.

La misión involucra a cada cristiano en la totalidad de su vida. Debe haber una moralidad de la Fe. Implica escuchar el grito de los pobres, oprimidos y perdidos.

La Biblia entera muestra el plan de Dios de reconciliar consigo todas las cosas por medio de Jesucristo (Colosenses 1:15-20) y nos da el mandato para la misión y evangelización. El mundo es la escena de la actividad de Dios y no debemos retirarnos de él. El servicio al mundo es un servicio a Dios.

Pregunta para la reflexión:

¿Cómo estoy ejerciendo mi responsabilidad en la sociedad local y global?

Por Carlos Scott ~ Misión Glocal

Como El Padre Me Envió A Mí, Así Yo Los Envío A Ustedes – Devocional Misionero Semana 2

“Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes” San Juan 20:21

La misión implica extendernos a todas las etnias de la tierra ocupándonos de los diferentes aspectos de la vida de la gente. La iglesia no existe para sí misma sino para servir a la humanidad.

La misión local y global es cuando el pueblo de Dios se une a la Misión de Dios cruzando intencionalmente barreras de iglesia a no iglesia, en palabra y obra, invitando a las personas a reconciliarse con Dios, consigo mismas, unas con otras y con el mundo, integrándose a la vida de la iglesia con miras a la transformación del mundo hasta que el Señor vuelva (Chuck Van Engen[2]).

Al hablar de misión transcultural estamos hablando de un mensaje integral de salvación que no conoce fronteras de ningún orden y está dirigido a todo ser humano considerando la totalidad de su persona.

Dios llama a todos los creyentes a participar y comprometerse en Su misión.

Por Carlos Scott ~ Misión Glocal

Dios Es Amor – Devocional Misionero Semana 1

“Dios es Amor” 1 Juan 4:16

Cuando hablamos acerca de Dios y la misión es indispensable entender que la Misión no es nuestra y no pertenece a ningún proyecto privado. Estamos hablando de la Misión de Dios. Dios es un Dios misionero. Se concibe la misión como un movimiento de Dios hacia el mundo y a la Iglesia como un instrumento para esa misión.

La misión nace en el corazón de Dios. “Dios es una fuente de un amor que envía. Este es el sentido más profundo de la misión. Existe la misión sencillamente porque Dios ama a las personas” [1] e invita a su iglesia a participar. El Pueblo de Dios es el Instrumento del amor universal de Dios para todas las gentes. La Iglesia como el Cuerpo de Cristo es la presencia física de Jesús en este mundo para la bendición y la transformación del mundo.

¿Por qué participar en la misión de Dios?
Porque Dios es un Dios de AMOR / la misión es de Dios / el propósito es de Dios.
Porque es LO QUE SOMOS – somos elegidos para servir, somos el instrumento de Dios para la bendición de las naciones.

Pregunta para la reflexión:

¿Qué implicancias tiene para mi vida y la vida de la Iglesia participar en la Misión de Dios?

Por Carlos Scott ~ Misión Glocal

7 Excusas Para No Hacer La Obra Misionera

1. “Yo no estoy llamado.”
La realidad es que Dios ya te ha dicho en Su Palabra que vayas. Es más, Él te ordena que vayas: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.” (Marcos 16:15) Así que… ¡TÚ ESTÁS LLAMADO!
2. “Mi familia y mis amigos me despreciarían si me voy”
“El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí.” (Mateo 10:37). Dios es muy claro cuando enseña de quién debemos buscar aprobación. Es molesto ver cómo reaccionan la mayoría de los padres, incluso los cristianos, cuando su hijo les dice que quiere prepararse para ser un obrero cristiano de tiempo completo: “¡Un misionero! ¿Estás loco?” Es como si el hijo hubiera anunciado que quiere ser un ladrón o una prostituta.
Cuando Dios nos ha mostrado claramente nuestro ministerio, es necesario tratar de lograr la comprensión y la bendición de nuestra familia, pero debemos estar preparados para dejar “casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de Cristo y del evangelio.” (Marcos 10:29).
3. “Necesito quedarme aquí y llevar primero a mi familia a los pies de Jesucristo. Si me voy, ¿cómo van a ser salvos?”
Hubo una vez un hombre que quiso seguir a Jesús, y le dijo: “Señor, permíteme que vaya primero y entierre a mi padre.” La respuesta de Jesús fue: “Sígueme; deja que los muertos entierren a sus muertos.” (Mateo 8:21-22). Era muy probable que el padre del hombre todavía no hubiera muerto, por consiguiente, lo que en realidad ese hombre decía era: “Quisiera seguirte ahora, pero verás, mis padres no comprenderían. Por favor, espera a que hayan muerto, y entonces estaré más que complacido en seguirte”. La obediencia verdaderamente es mejor que el sacrificio (I Samuel 15:22). Cuando obedecemos a Dios, Él cuida de todas nuestras otras obligaciones (Mateo 6:33).
4. “Primero necesito una educación.”
Sí, Dios llama a algunos a que vayan a la universidad. A veces para recibir entrenamiento para un llamado al ministerio, el cual ha mostrado con claridad. Por ejemplo, si sabes a qué país estás llamado, quizás Dios te dirija a que aprendas el lenguaje y la cultura antes de que vayas, a pesar de que el mejor lugar para aprender es el mismo país. ¡Es un “curso intensivo” definitivo!
5. “Primero necesito casarme”
Nada puede ser una razón más tonta para no obedecer a Dios ahora. Dios no quiere que tú busques un esposo o una esposa, Él quiere que te cases con Él, y que confíes en que Él puede llevarte al compañero(a) de tu vida.
6. “El Campo Misionero es peligroso”
Todo es cuestión de prioridades. ¿Ponemos nuestra mirada en las cosas temporales o en las cosas eternas? Es cierto que probablemente estés expuesto a más peligro físico en el campo misionero que en los suburbios de América, pero esto es parte del costo que tenemos que pagar cuando es cuestión de servirle a Dios. La pregunta no debe ser: “¿Estaré seguro en el lugar al que vaya?”, sino: “¿Qué está en el corazón del Señor que yo haga?”
7. “Tengo una familia que sostener”
La Palabra de Dios dice: “Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” (Mateo 6:33). Si puedes confiar en Dios para cubrir todo lo que te haga falta, ciertamente puedes confiar en que también suplirá las necesidades de tu familia.

Clarificación sobre las Definiciones de Etnias

Hoy en día, hay muchos términos sobre Etnias:

  • Etnias Menos Alcanzadas – Etnias que tienen muy poca presencia del evangelio. Tienen menos de 2% evangélicos y arriba de 0.01% evangélicos. Hay muy poco pero todavía es algo. No están completamente sin el evangelio.
    • El número de Etnias Menos Alcanzadas – aproximadamente 1,450
  • Etnias No Alcanzadas – Etnias que no tienen presencia evangélica. Tienen 0.00% evangélicos. Están completamente sin acceso al evangelio.
    • El número de Etnias No Alcanzadas – aproximadamente 2,600.
  • Etnias No Alcanzadas Remotas – Etnias que no tienen presencia evangélica. Tienen 0.00% evangélicos y están lejos de ciudades, servicios médicos, servicio celular, Internet. Están aislados geográficamente, políticamente y religiosamente al acceso del evangelio.
  • Etnias Abandonadas – Una Etnia No Alcanzada que en algún tiempo tuvo un misionero entre ellos, pero ahora no.
  • Etnias Rechazadas – Una Etnia No Alcanzada que se conoce por el movimiento misionero, pero nadie quiere ir por su situación difícil o su apariencia.
  • Etnias Olvidadas – Una vez, se presentó información sobre una etnia no alcanzada a un individuo o congregación, pero las han olvidado por completo.
  • Etnias Escondidas – Una Etnia No Alcanzada que la iglesia no sabe de su existencia. No están en ninguna lista de oración o no están clasificadas todavía.
  • Etnias No Clasificadas – Etnias que existen, pero no han sido descubiertos aún. Mucho de estas etnias se sabe que están en áreas remotas, pero no tienen nombre y no sabemos qué idioma hablan.
    • Etnias no clasificadas – aproximadamente 2,500
    • Idiomas no clasificados – aproximadamente 1,200
  • Etnias No Enganchadas – Una Etnia No Alcanzada que no tiene un misionero, agencia o iglesia local planeando en ir a ellos.
  • Etnias Intocables – Una Etnia No Alcanzada en la India u otro país que tiene castas bajas donde existen gente que están rechazadas por la sociedad. Por costumbre, literalmente no se debe tocar a tales etnias.
  • Pueblo No Alcanzado – Otra palabra para Etnia No Alcanzada.
  • Nación No Alcanzada – Otra palabra para Etnia No Alcanzada.
  • Pais No Alcanzado – Un país que en la mayoría de sus etnias no son alcanzadas.
  • Grupo Étnico – Otra palabra para Etnia.
  • Grupo Humano – Otra palabra para Etnia.

Misiología – El Panorama Misiológico

misiologia

Misiología es el área de la teología práctica que investiga el mandato, el mensaje y la misión de la Iglesia de Cristo, con enfoque en la naturaleza de la obra misionera. Es una ciencia multidisciplinaria; una deliberación intercultural sobre todos los aspectos de la propagación de la fe cristiana. Como tal abarca a teología, antropología, historia, geografía, teorías y métodos de comunicación, religiones comparadas, apologética cristiana, metodología y relaciones interdenominacionales.

Desde La Iglesia: ¿Cómo Facilitamos El Levantamiento De Nuevos Misioneros?

Levantamiento De Nuevos Misioneros

“Para identificar a los nuevos misioneros es imprescindible que el liderazgo de la congregación tome una participación activa. En otras palabras, se requiere una decisión intencional. En cada iglesia hay personas listas para avanzar hacia el servicio misionero. La pregunta obligada es: “¿Hay líderes igualmente listos para identificar a esas personas, acompañarlas y enviarlas? De otra manera ninguna orientación servirá de mucha ayuda si después no hacemos lo que hay que hacer.”[1]

A continuación compartimos algunos puntos que fueron adaptados sobre la tesis de Fritz Schuller (Alemania):

  1. La tarea de las misiones mundiales está basado en el carácter de Dios y su Palabra.
  2. La iglesia debe considerar la tarea de las misiones mundiales como un privilegio y no una carga.
  3. La responsabilidad de una iglesia de involucrarse en las misiones locales no debe impedir que se involucre también en misiones mundiales. La tarea es inseparable e implica el compromiso local y global.
  4. Algo está ausente en la vida de cada cristiano en tanto y en cuanto las iglesias locales no se ven involucradas en misiones mundiales. Hay un vínculo directo entre involucrarse en misiones mundiales y la madurez espiritual de una iglesia. Esta debe ser una tarea de “toda la iglesia local” y no solo de un grupo aislado.
  5. La iglesia es responsable de la capacitación, envío y cuidado de los misioneros.
  6. Dios ha dado a la iglesia la comisión de las misiones mundiales independientemente de sus recursos financieros. Cada iglesia y cada cristiano, sea pobre o rico, tiene el privilegio de participar en la tarea de las misiones mundiales.
  7. Debe haber cooperación entre iglesias, centros de capacitación y agencias misioneras con respecto a obreros y finanzas. A causa de la tarea que Jesús nos dio, estamos comprometidos a trabajar juntos para la gloria de Dios. Debemos comprometemos a trabajar en unidad y cooperación con iglesias tanto nacionales como extranjeras. Debemos dejar de lado cualquier forma de envidia, competencia y cualquier comportamiento proteccionista o exclusivista.

Bertil Ekstrom comenta que: “La iglesia local juega un papel impor­tante en el proceso de selección y envío. Creemos que lo ideal a largo plazo es la existencia de un área de misiones en la congregación para lo cual no sólo evaluará la persona y su carácter, sino también su desempeño en diferentes la­bores en la iglesia, así como su desa­rrollo en las experiencias misioneras a corto plazo. Esta área o comité también podrá velar por la capacitación y pastoreo pos­terior del candidato, cuando asista a cen­tros de capacitación más especializados. No hay programa, dinero, o estructura que pueda sustituir la iglesia.

La perspectiva ideal es cuando la iglesia local funcio­na como un cuerpo viviente en el cual cada miembro es conocido y hay una relación creciente. La buena disciplina allí es necesaria para dar a los candidatos a mi­sioneros la orientación y sostenimiento que ellos deben tener, y a la vez brinda la oportunidad a la iglesia de crecer en la responsabilidad, al tener en su seno a un candidato en proceso.

A la par de su responsabilidad para la selección, la iglesia puede dar a los can­didatos una excelente plataforma para practicar sus dones y habilidades, junto con el entrenamiento básico que necesi­tarán para sus futuras actividades.

La iglesia puede presentar los candidatos a los demás miembros como futuros mi­sioneros. Después, los creyentes pueden observar el crecimiento de los candi­datos y ser parte de su ministerio de apoyo desde el inicio. Esto hará una no­table diferencia en el sostenimiento eco­nómico y en el apoyo que el misionero recibirá a través de la intercesión cuando se encuentren en el campo. También se pueden cubrir la debilidad en el carácter y las necesidades espirituales con un pastoreo efectivo, para que los puntos débiles en los candidatos sean vencidos y no lleguen a ser causas de problemas futuros.

A pesar de las ventajas señaladas ante­riormente, la iglesia local tiene su limita­ción. Para tal tarea, se necesita una es­tructura de cooperación externa que ayude a la iglesia en la comprensión y proyección de su trabajo misionero.” [2]

La estructura puede ser formada en combinación con otras instituciones misioneras como ser las agencias e instituciones especializadas de capacitación o bien un comité denominacional de misiones.

¿A quiénes debemos seleccionar para enviarlos a un centro de entrenamiento misionero?

En primer lugar, los candidatos deben demostrar evidencia creíble de un llamado personal y entrega al ministerio transcultural. Hay un alto porcentaje de desgaste que existe entre los misioneros, de manera que la pregunta es: ¿cuán importante es el pro­ceso de selección para prevenir los fra­casos en el campo misionero? Sabemos que un ministerio efectivo lleva años de adaptación, antes de comenzar a serlo, por lo que nuestro énfasis en la selección y capacitación contribuirá a mante­ner a los misioneros en sus ministerios el mayor tiempo que sea posible, además de buscar que sean aptos y efectivos en la misión.

“Algunos centros de capacitación misionera sólo admiten obreros que hayan sido designados por sus iglesias o una agencia misionera para el ministerio transcultural. Otros aceptan alumnos que no forman parte de una agencia, pero sí que revelan un llamado al servicio transcultural. Desde mi perspectiva la Iglesia local debe ejercer el principal rol protagónico en la recomendación y aprobación de los candidatos” [3]

Bertil Ekstrom continua compartiendo que: “El tras­fondo en sí no debe ser decisivo para la selección; los buenos misioneros provie­nen de todas las situaciones. La pregun­ta que nos debemos hacer es si hay fun­damento para creer que esa persona tie­ne un verdadero llamado de Dios para las misiones, y si el candidato coincide con la tarea que desea realizar.

Es casi imposible una evaluación objeti­va de los candidatos, por lo que necesi­tamos dar pasos concretos a fin de no cometer una injusticia. De lo pobre y vil de este mundo Dios ha tomado para lle­var el Evangelio a las naciones, y humi­llar a los grandes. Dios es el que llama, es quien envía, y Él es quien encomien­da. Pero así como Dios hace su parte, y pide a quien ha llamado a las misiones a hacer la suya, también espera que el li­derazgo y la iglesia sean responsables, cada uno en su función. Debemos traba­jar para reconocer a los realmente llama­dos, y ayudarlos a transitar el camino, siendo sensibles al Señor de la mies”[4]

También debemos desarrollar el discernimiento para cui­dar, como buenos pastores, a aquellos que el enemigo quiera confundir con vocaciones equivocadas, cuando en rea­lidad Dios los quiere aquí, en casa, sirviéndole fielmente. El proceso de selección toma tiem­po, aunque los candidatos puedan estar ansiosos para ir. Trabajemos, entonces, para que aquellos que vayan sean, en verdad, los que Dios quiere allá, dando gloria a su nombre.”

Preguntas para la reflexión

¿Cómo podemos desarrollar un proceso de selección, capacitación, envío y cuidado de misioneros transculturales desde la iglesia local? ¿Qué elementos serán los más importantes a tener en cuenta?

por Carlos Scott

Misión Local y Global (GloCal)

http://carlosaliciascott.blogspot.com.ar/

Ciudad Autónoma de Buenos Aires – Argentina

Fuente: http://www.comibam.org/desde-la-iglesia-como-facilitamos-el-levantamiento-de-nuevos-misioneros/

Teléfono: 54-11-4642-1036
E-mail: licscott@yahoo.com.ar, MisionGloCal@ciudad.com.ar
Blog Español: http://misionglocal.blogspot.com/
English Blog: http://glocalmission.blogspot.com/

[1]Bianchi, Daniel. Publicaciones en AMI y la Red Misiones Mundiales COMIBAM Argentina

[2]Ekstrom, Bertil. Publicaciones en COMIBAM Internacional

[3]Ibíd., Publicaciones en COMIBAM Internacional

[4]Ibíd., Publicaciones en COMIBAM Internacional