Son los países de la ventana 10/40 y los números de las etnias no alcanzadas. La Ventana 10/40 es un término acuñado por el misionero cristiano estratega Luis Bush en 1990. Se refieren a las regiones del hemisferio oriental situado entre 10 y 40 grados al norte del ecuador, un área que en 1990 pretendía tener el nivel más alto de los retos socioeconómicos y menor acceso al mensaje y los recursos cristianos en el planeta.
Estadística
Estadísticas Sobre Misiones
Perspectiva Del Mundo: Población Mundial: 7 billones de personas. Hay 238 países políticos en el mundo. 193 Países Independientes. Aproximadamente 11% de la población confiesa ser Cristiano nacido de nuevo. Otro 20% asiste a la iglesia, pero puede que no confiesa ser Cristiano. Cerca de 36% de la población mundial tiene la oportunidad de oír el Evangelio, pero permanecen no-evangelizado a pesar de la frecuencia de iglesias en su región. Eso deja 32% de la población mundial que no tiene oportunidad de oír el Evangelio.
Muchos de estos nunca han oído del nombre de Jesús. 680 millones. Índice de mortalidad: 57.9 millones de personas mueren cada año. 158,857 personas mueren cada día con aproximadamente 66,000 personas muriendo cada día sin haber tenido ningún acceso al Evangelio. 6619 personas mueren cada hora. 110 personas mueren cada minuto. Aproximadamente 1.64 personas mueren cada segundo.
Estadísticas Sobre La Traducción Bíblica
Las Escrituras están disponibles en unos 2,500 idiomas de los 6,860 que se hablan en la Tierra.
Cerca de 4.7 billones de personas tienen una Biblia disponible en su primera lengua, otras 542 millones de personas tienen al menos el Nuevo Testamento (pero no todo el Antiguo Testamento).
La Ventana 10/40: Llegando al Centro del Núcleo
La mayor concentración de las personas no alcanzadas de nuestro mundo viven en una ventana rectangular. Con frecuencia se la ha referido como una faja resistente que incluye a Indonesia.
La Tarea De Más Alta Prioridad
SE DERRUMBA UNA MONTAÑA – Cubierta por la oscuridad que había en la montaña, engulliendo una ciudad, en segundos, apenas una calle o un tejado podía ser vista. Tan pronto como había pasado el estruendo de tierra que se desplomaba, millares de gente con linternas y palas comenzaron a llegar de aldeas vecinas. Cavando frenéticamente por la noche, rescataron a centenares de sobrevivientes enterrados vivos en sus hogares. Un grupo de hombres, cavando en la oficina del alcalde extrajo una lista de los habitantes de la ciudad, permitiendo contar a todos los desaparecidos. A la salida del sol cada nombre había sido revisado. Transladaron a los sobrevivientes a las ciudades vecinas; las víctimas fueron enterradas. Los salvadores agotados volvieron a casa.