Cuando hablamos sobre la misión transcultural primeramente estamos hablando de la misión de Dios (missio Dei). Dios es un Dios misionero. La misión existe simplemente porque Dios ama a las personas. Dios quiere rescatar a la humanidad de su deshumanización en lo moral, espiritual, físico, intelectual, social, económico, político y cultural. El establecimiento de su reino es la misión de Dios. Podemos concebir a la misión como un movimiento de Dios hacia el mundo donde la Iglesia es un instrumento para esa misión. La iglesia tiene el privilegio de participar, pero la misión no es suya y no le pertenece a ningún proyecto privado. «La Iglesia se encuentra al servicio del movimiento de Dios hacia el mundo. [1]
MT
La Importancia De La Evangelización Mundial
LA SUPREMA IMPORTANCIA de la obra misionera mundial fluye espontáneamente a través de las páginas de la Biblia. Forma parte integral del plan de redención, por lo tanto, está asociada de manera inseparable a la persona y obra salvadora de Cristo. Tal importancia se podría probar de varias maneras: usando argumentación teológica, exponiendo a1gunas doctrinas, por la necesidad de la gente, mencionando algunos mandatos bíblicos, por el sentido común, etcétera.
La Expansión Secuencial Del Cristianismo Y Del Evangelio En El Siglo XXI
La etnia maorí de Nueva Zelanda—al igual que para otros pueblos de la Polinesia—hablan del futuro como si éste estuviera detrás de nosotros. No podemos verlo. El pasado es aquello que está delante de nosotros: podemos verlo extenderse delante de nosotros, el más reciente con mayor claridad y el más distante como desvaneciéndose en el horizonte.
La Iglesia Para La Misión
La Iglesia para la misión – Una de los asuntos más importantes que tenemos que considerar en este tiempo tiene que ver con la Iglesia. Sabemos que como Cuerpo de Cristo somos llamados a ser todo lo que Dios quiere tal como lo revela su Palabra y lo hace posible su Espíritu. El Movimiento de Lausana afirma que es “Toda la Iglesia”. Por ese motivo sugiero una guía para ayudarnos a reflexionar acerca de la Iglesia como pueblo misionero de Dios, o la Iglesia para la misión.
Misión Como Transformación
Misión como Transformación – Llegó la hora de colocar el tema de transformación en la agenda de nuestra reflexión, diálogo y acción. No podemos demorarlo más. ¡Es un clamor que se oye desde distintos lugares del globo!. Los números que expresan la cantidad de evangélicos de nuestros países latinos, y la realidad en que se vive en esos países, tienen una brecha alarmante, casi escandalosa. Si no vemos la transformación que el evangelio requiere, y que hace posible, entonces tenemos que volver a pensar nuestros caminos. Urge que replanteemos el evangelio que estamos predicando. Requiere que analicemos nuestras estructuras.