No hay duda de que es Dios y sólo Dios quien ha llamado y seguirá llamando a tantos, muchas veces jóvenes, pues tiene un plan para la futura cosecha. El llamado es divino; Jesús mismo nos dijo en Lucas 10:2 que oremos para que Dios envíe obreros. Por tanto, podemos concluir que el llamado divino es una respuesta a esta oración; Él llama personas a la obra misionera (y a la obra en general).
Desde La Iglesia: ¿Cómo Facilitamos El Levantamiento De Nuevos Misioneros?
“Para identificar a los nuevos misioneros es imprescindible que el liderazgo de la congregación tome una participación activa. En otras palabras, se requiere una decisión intencional. En cada iglesia hay personas listas para avanzar hacia el servicio misionero. La pregunta obligada es: “¿Hay líderes igualmente listos para identificar a esas personas, acompañarlas y enviarlas? De otra manera ninguna orientación servirá …